Este es una suerte de post solicitando ayuda, es que me pasó algo muy curioso que no se como manejar y quizás algún lector experimentado pueda darme una mano.
Cómo ya comenté alguna vez, yo vivo en las afueras de Montevideo, mas precisamente en Solymar, a escasos 23 Km del centro mismo. Si bien no es una zona agrícola, los terrenos son del orden de los 600 a 800 metros y mucha gente opta por simular su pequeña producción agrícola propia para consumo personal. Es común ver alguna tomatera o la enredadera de zapallo y ultima mente he visto también gente que opta por tener algunas gallinas para tener su producción propia de huevos. Justamente por ahí viene mi problema. Si bien me encantaría tener mi huerta orgánica en el fondo de casa no tengo ni el tiempo ni la paciencia para lograrla, y menos que menos tener gallinas, que (supongo) requieren una demanda importante.
En fin, el Sábado pasado estaba muy tranquilo cuando siento un ruido poco común, y que mi “feroz” can se ponía nervioso, resulta que en el fondo de casa había un gallo, si bien eran las 3 de la tarde, el gallo estaba cantando a los 4 vientos (kikirikíando), mi primera impresión fue “Que simpático, un gallo, debe venir de una casa vecina, espero que el perro no lo lastime” De hecho el perro lo corrió 2 veces hasta que se acostumbró a su presencia y ya no le dio mas pelota… Bien… el gallo seguía en la vuelta, y me di cuenta que era una amenaza para mi población de lombrices (esa es otra historia que algún día contaré) entonces tomé medidas extremas, mandé a uno de mis gatos, que ha sido entrenado desde su nacimiento para ser implacable, un ninja en potencia, suspicaz, sigiloso, un arma letal… creo que los últimos años comiendo Gati lo aburguesaron un poco, porque no pude hacerle entender que Gati Pollo era lo mismo que esa cosa que estaba en su territorio… en fin, el gato le dio 0 pelota…
Plan C, hay que ensuciarse las manos, lo corrí yo… imposible de agarrar (al final de cuentas no lo quería agarrar quería que se fuera) y logré que pasara a la casa del fondo, de donde presumía que había venido…
Esto podría ser una simple historia, si no fuera porque el gallo (al cual le decimos Claudio) no tuvo las agallas de enfrentar a mis pequeños vecinos (4,6 y 7 años) que se encargaron que el mismo huyera nuevamente a mi hogar… Decidí despreocuparme al final de cuenta ya se iba a ir, en algún lugar cerca debe haber gallinas que seguro son mas interesantes que mis lombrices… Bueno, en realidad a las 4 AM del sábado, Claudio, ignorando totalmente que el sol no había salido arranco con su kikiriki… pero no allá en el fondo, sino en donde suele dormir mi gato (el ninja caído en desgracia) al lado de la ventana de mi dormitorio… Obvio que salió zapatazo por la ventana, se aleja, pero siempre vuelve.
En fin, me reconozco ignorante en como pedirle al gallo que se vaya, cosas que pensé:
1 - Conseguir gallinas y pongo un gallinero y salgo a vender huevos en la feria (según mi padre la ración si no es al por mayor sale mas cara que los huevos)
2 - Dispararle? La verdad no me veo, después que le puse nombre al gallo, matándolo. Fuera del hecho que lo mas parecido a un arma que tengo en casa es una bandita elástica (ojo, pueden sacar una vista!)
3 - Intentar atrapar al gallo, y simular un secuestro y liberarlo en algún lugar lejano, previo taparle los ojos. (se me complica para acercarme a mas de un metro)
En fin, se agradece ayuda, si alguien se le ocurre que puedo hacer para que se vaya, solo avise!