El ataque del guiso de lentejas

Posted on June 5th, 2008 in Varios by Rorro

 Una de las comidas que mas me gusta es el guiso de lentejas, en especial en días con frió como fueron los primeros días de esta semana. Admito que de chico no comía lentejas, se ve que me impresionaba el olor cuando se hierven y no me gustaban. Recuerdo una vez en lo de mi tía Blanca en Paysandú, que había guiso con chorizo casero y carne de casa y yo no comí…hasta el día de hoy me arrepiento.

Todo esto es porque el domingo hicimos en casa guiso de lentejas, Caro tiene muy buena mano para la cocina, en especial para las comidas de olla. Cuando hacemos guisos como este hacemos la olla grande, o sea que el lunes felizmente mi almuerzo era guiso de lentejas, a costa de monopolizar el micro de la oficina por unos 4 minutos.

Este guiso en particular tenía la característica de que quedó muuuy espeso, de esos en que la cuchara queda clavada en la olla… espectacular.

Me disponía el lunes a ir hacia la oficina en el auto, con mi guiso de lentejas en el asiento trasero, imaginense la escena, yo felizmente, en un fusca, disfrutando de la vida, del paisaje, escuchando música feliz, cuando por mi izquierda aparece una enorme Toyota Hilux de vidrios ahumados y a pesar de no tener la preferencia, se tira… rápidamente accioné los frenos de la máquina que respondió de manera excelente (todo el mundo sabe que los abs son para los que no saben manejar) y frené a cm de la malvada Hilux que se dio a la fuga mientras por la ventana yo saludaba a todo el árbol genealógico del conductor. No sería mas que una historia de un casi accidente de los que hay miles por día, si no fuera porque en el auto había alguien sin el cinto de seguridad…si… el guiso de lentejas…

Esta historia deriva en un auto con pegotes de guiso en su tapizado, realmente muy complicados de sacar… que produjeron cara de asco en Armin y Martín al subir al auto… es que realmente se ve mal…

Este post no es otra cosa que la justificación por escrito de como está el auto por si tengo que llevar a alguien en breve, realmente disculpas del caso, pero no fue mi culpa, fue la Hilux malvada. (la cual no anoté la matricula, porque estaba muy ocupado saludando al abuelo del conductor en ese momento)